lunes, 1 de septiembre de 2014

Desmontando Mentiras: España deberá renegociar la deuda con una Cataluña independiente

Para intentar ilustrar que es mentira que España deberá renegociar la deuda con una Cataluña independiente,  voy a explicarlo parodiando al conde Lucanor:

Un día hablaba el conde Lucanor a Patronio, su consejero de este modo:

"Patronio, estoy muy preocupado porque he prestado grandes cantidades de dinero a dos convecinos míos que poseen un negocio en común, y uno de ellos quiere romper su relación comercial con el otro porque no está de acuerdo con la distribución de los beneficios.

A mí, me es indiferente que sigan unidos o se separen, ( de hecho otros dos convecinos se encuentran en el mismo proceso, y me da igual, pues ellos no me deben ningún dinero) mi temor es que no me puedan devolver esta enorme cantidad de dinero, y más cuando el que quiere abandonar su asociación va proclamando que las deudas que ambos han contraido conmigo, son solamente del que se queda con la titularidad del negocio, y que sólo en caso en que terminen a buenas, negociará pagar aproximadamente el 20% que es lo que ha calculado que le corresponde.

Yo creo que si se separan, ninguno podrá abonarme lo que les presté, pero aun en el caso de que uno de los dos consiguiera salir adelante y reintegrarme su parte proporcional, siempre mermaré mi patrimonio por culpa del otro.

Patronio, A tu buen parecer, ¿cual es el pronunciamiento que debo tomar para perder lo menos posible?"

Contestole Patronio:

"Mi señor conde, aunque no está en nuestras manos permitir o impedir que se separen, las sabias leyes que regulan el comercio y el empréstamo te protegen. Y puesto que tú de buena fe, has proporcionado ese dinero a ambos, que hasta ahora formaban una sociedad, son ambos los que están obligados a su total reintegración; por tanto, tus dos conciudadanos, ambos, tanto uno como otro, de forma indisoluble te adeudan el 100% del pecunio, sigan juntos o separados.

De tal manera que legalmente ellos no están en disposición de ponerse de acuerdo y negociar entre ellos para distribuirse la deuda, de esta forma el prestamista se asegura que de una u otra forma le reintegren su dinero independientemente de cuanto sea justo que aportase cada uno, mientras la deuda permanezca ambos están obligados a abonar la totalidad.

Aunque no estás obligado a ello, si ambos viniesen a tí y se comprometiesen contigo a distribuirse el pago, magnánimamente podrías acordar con ellos cuanto ha de pagarte cada uno, pero deberías de asegurarte bien cuanto ha de reembolsarte cada uno, en función de sus bienes actuales y sus posibles futuros ingresos. Advirtiéndote que esta solución es la que menos te conviene pues el porvenir es siempre incierto."

Tras escuchar con mucha atención El conde a su consejero díjole:

"Patronio, como siempre agradezco tus sabios consejos, y aunque sigo preocupado por la incertidumbre de recuperar mi dinero y en adelante intentaré no arriesgar mi patrimonio con estos dos vecinos hasta no saber si alguno de los dos consigue salir adelante de esta encrucijada, al menos me tranquiliza saber que la ley me protege más a mí que a estos dos enemistados convecinos."

Nota del Autor: Los matemáticos a veces realizan "demostraciones a lo absurdo", usando este tipo de lógica y si damos por válido el argumento de los independentistas que al ser España el titular de la deuda y Cataluña un nuevo organismo, y que el 100% de la deuda le corresponde en exclusiva al titular de la deuda, es decir a España, entonces, ingeniosamente, la forma superfácil de librarnos todos los españoles de la deuda es que todas las comunidades autónomas se independicen de España formando los antiguos reinos del medievo, y la titularidad de España finalmente recaería en la isla de perejil. ¿Cuela?